Enamorada

 

Siempre por ti
esperan mis labios
dulces, suaves,
te quieren dar
de sus cerezas,
saborea plácidamente
en esta noche
que pernocta mi sueño
la eternidad,
sin tu efímero beso
no existe el infinito,
sin tu breve verso
no hay atardecer,
solo la luna
baña de plata
las rocas del mar,
deja que algún día
hasta tu aliento llegue
el suspiro que para ti,
perdidamente enamorada
guardo…

© Silvia García Sandoval

 

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Color de Luna

Siento que te pierdo
y apenas te he encontrado
te me vas como
agua entre los dedos
como el sol en cada tarde
esta soledad me cubre
escondiendo el amor,
grande es mi mundo si estas
infinitos mis ojos si te miran
inhalo tu perfume
exhalo recuerdos
de tardes de otoño
llenas de amarilla hojarasca,
¡Ideal para la nostalgia!
caerán cansadas
mis manos de esperarte,
mi boca cerrada
será una mueca
donde el hartazgo
habrá desdibujado
mi temblorosa sonrisa,
mientras en mi pecho
dos geranios color de luna
palpitan en callado grito
bajo mi blusa entreabierta…

Bajo tu blusa entreabierta se
desliza mi mano a
acariciar el terciopelo de tus geranios,
un estremecimiento me
recorre la espalda,
estoy locamente enamorado.
Estas muy lejos y tan cerca…
te amo con todas mis fuerzas,
imposible darse la vuelta e irse
la curva de tus labios me atrae
el calor de tu cariño me aprieta y anuda a ti.
Permaneceré aquí esperando tu gracia,
inhalando tu perfume
mis manos recorrerán tu amada figura,
mis labios harán senderos de pasión
hacia las tuyas bebiendo
el elixir que de tu fuente mana.
¡Es tan fácil amarte…!
¡Es tan grato, que es imposible no amarte!.

© Silvia García Sandoval & Greg D.

Cuánto

…Cuánto me besaste en sueños,
en palabras, cuánto correspondí,
camina a mi lado y date cuenta
como vivo, como veo al mundo,
camina conmigo
tómame la mano
y mira en mi dirección,
sabrás entonces como pienso
y como soy, toma mis dedos
para que sientas
como acaricia mi corazón,
bebe de mi vaso despacio,
camina a mi lado no temas nada,
no soy ingrata, solo me defiendo,
ven amor, hazme compañía,
no me niegues tu persona
ni tu tiempo,
no me quites tu sonrisa
que es la puerta al paraíso
y al mismo infierno
no me arrebates tu cuello,
ni tu nombre, toma mi mano
solo eso,
y verás todo lo que me inspiras,
todo lo que eres
yo miraré tu rostro
como algo desconocido
eres el viento que me ha tocado
y no lo he sentido…

© Silvia García Sandoval

El mar a la espuma

mar.jpg

Desliza el velo del pudor
desnuda mi cuerpo,
bebiendo en el vuelo pagano
hasta la última gota
abres con tus besos
la incógnita
que me encierra,
sin detenerte
subes al cielo redimido
haciendo que disfrute contigo,
desenredas la maraña
que detiene mis impulsos
buscando en mi tímida hoguera
arder entero
anhelos me estremecen
de escondida voluptuosidad
quiero amarte hasta
cansar mi cuerpo
coge de mi, todo
el aliento,
aquietar el vaivén
de dos líneas paralelas
deseando unirse
¡Es egoísta!
este placer nos supera
como el mar a la espuma
contagiada de arena…

© Silvia García Sandoval

Te amo

teamo

Luna creciente
noche escarchada de sal
besos de grisácea nube
cerrada de oscuridad
nos abre al apetito carnal
brazos fuertes tomarán
mi cintura inquieta
por asirse a tu vientre
tibio, duro, acariciable,

Al tocarte me haces soñar
entre los ruidos nocturnos,
tomas mi mano
para palpar tu deseo
complacida
me acerco a tu amante boca
siendo luciérnaga
de la luna llena
sobre rama seca
podrida de abandono,

Peculiar aroma
destila nuestra piel
morena casi negra,
placer dosificado
lastima mis venas
rojas de sangre
bajo el cielo
espeso de esclavitud,

¡Te amo amor!
allá donde estallan las olas
sucumbiendo al mar,
¡te amo!
sobre los blancos nardos
aromatizando de ébano
las noches de marfil
y al retozar en lo profundo
de tus ojos de lago
¡más te amo!

© Silvia García Sandoval

Pasión otoñal

Hagamos un lecho de hojas
con la melodía del viento
atraerá nuestros recuerdos
mientras mi cuerpo deshojas,
desnudo tu ayer
soplo a soplo,
mientras trepo
a tu mirada de zorro,
el fresco de la tarde
desprende
los capullos a las rosas,
caen como suspiros
de encendidos fuegos,
dejo mi piel expuesta
en tu boca, sobre tus manos,
montas con habilidad
mis valles
mientras pasa
el agua de mis ríos
entre tus sedientos labios
que como vino de uva
humedecerá tu boca
ávida del bouquet
de nuestra carne excitada
este amor otoñal
nos arranca las ropas,
y hace de nuestras almas
¡ jinetes del infinito !

© Silvia García Sandoval

Tuve miedo

Sacudiste mi cuerpo
moviste hasta
mi ultimo pensamiento
abriendo fronteras en segundos
quizá me rozó
la sombra de la muerte
y tuve miedo, mucho miedo
creí se harían polvo
las historias
soñé con la vida
sintiendo se alejaba
quise tocar mi sombra
la cual se movía
al compás del pánico
sin más baile
que el terrorífico
canto negro
que se escuchó
en los crujidos
de mi alma
que pedía perdón
a destiempo,
y sentí ese tiempo
pasaba y ya sería tarde
temí todo acabara
y quedar sola
o quedar echa nada
en la inerte tierra
ya quieta, sin respirar
sentí me abandonaba
la calidez de mi aliento,
y una extraña frialdad
me invadía
cual borrosa neblina
acechando mi pensar,
mi entorno,
entonces me dije
¡por fin, por fin,
en tan ansiada paz!

© Silvia García Sandoval

¿Y arriba no pasa nada?

fiore.jpg

Allá donde no puedo tocar,
donde me inspiran los colores,
la distancia,
donde sólo miro,
donde mi mirada se pierde
en el misterioso infinito,
allá donde palpitan las estrellas,
donde la luna exuberante se posa,
allá donde las nubes
hacen formas caprichosas,
donde el vuelo del águila
se rompe
entre las ráfagas del viento,
donde mi mano
no alcanzará
más que sueños tejidos
de anhelos y palabras rotas
siempre por la realidad,
inmerso está mi pensamiento
donde se incrustan
los luceros como poemas
en blancas hojas
reconciliando amores,
allá donde los destrozos
tampoco se juntan
y se perdonan
es la lejanía inmensa, imponente, inalcanzable,
la que me estremece
y enfría mi alma
¿Y allá arriba no pasa nada?

© Silvia García Sandoval

Todo Silencio

todo silencios

Silencio, no duerme la noche,
silencio, hay gritos
y no queremos escuchar,
silencios reinan ¡Dios Bendito!
no hay más risas solo pesar,
montones de escombro,
heridas abiertas
sangre inocente
mojando la tierra,
silencios filosos
muerden las almas
gritos abriendo montañas
no llega la resignación
grande es el dolor
la pérdida, la interrogación
silencios desgarradores
de labios cerrados
y ojos perdidos
el pecho apretado
puños que duelen
vacíos terribles
invaden las mentes,
brazos fuertes
se han cansado,
silencio, ángeles duermen
escucho pasitos
sobre algodón,
que dolor siento
en mi vientre expuesto,
hijos al cielo caminan
no los podemos detener
amargo despertar
de muerte y soledad
incrédulas almas
suspiran
ante terrible verdad,
¡oh Dios, tus designios
cuesta aceptar!
suena a blasfemia
¡perdónanos Señor!
temores empañan
el plácido ayer,
cubren las tinieblas
la más blanca luz,
el polvo y el llanto
nuestros ojos lastiman,
¡Dios! ¿vivimos aún?

© Silvia García Sandoval

Sin tiempo

sintiempo

Soy una mujer sin tiempo
que flota y camina
Según la época
Del mundo que pisa,
Lástima que muchas veces
Sonría con sorna
Finalmente son muecas
Frescas, agrias,
Como sea que sean,
Por breves momentos
Encienden la mirada de tu cielo,
Fluyen los ríos alegres
De mi sangre,
Roja de día,
Negra de noche,
Liquido caliente que me mantiene
Viva, inalcanzable,
Loca y cuerda…

© Silvia García Sandoval